Esta mañana colgaba una nueva entrada en el blog: 20 pautas para que tu vida se llene de triunfos.
A los pocos minutos, un amigo me comentaba que lo había leído y le parecía interesante. Además, me aconsejaba un post en otro blog, en este caso la página web Jot Down. El post se titula:
Realmente, el título no incita a mucho, y menos el título de la primera cosa a hacer. Pero leelo detenidamente y te sorprenderás.
Yo me quedo con la número 3:
"Quédese embobado delante de un cuadro. No se haga el listo, no escoja uno de esos archiconocidos con los que llevan bombardeándole toda la vida. Atrévase con algo nuevo. Vaya a un museo, paséese por sus salas y cuando encuentre el lienzo adecuado deténgase, apague el móvil, póngase a una distancia adecuada e insista en meterse entre pincelada y brochazo. No se trata de imitar a los que hace años se empeñaban en ver imágenes en tres dimensiones y acababan por ver una mierda. Es algo más intuitivo, simplemente relájese y piérdase. Nadie puede explicarle nada del arte, eso no se explica, sea valiente e inténtelo. Si no le gusta siempre puede recurrir a la opción 1. Un servidor sufrió (en el Guggenheim) una epifanía ante un cuadro de la última época de Mark Rothko: la humanidad merece un final lento y doloroso. Y, si puede ser, que este terrible destino afecte primero a los tertulianos."
Una gran recomendación.
Gracias Marc
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